
Una scale-up francesa del sector foodtech quería crear un programa de AI Catalysts en su hub de Madrid: personas que entendieran la tecnología, supieran aplicarla en sus roles y, sobre todo, impulsaran a otros a hacerlo.
Seleccionar y formar a personas de perfiles no técnicos para que se convirtieran en referentes de IA en sus equipos. Hacerlo en cohorts mixtas donde nadie se sintiera el "novato" o el "experto". Y crear una red interna que sobreviviera al programa.

Una empresa internacional de delivery con más de 9.000 empleados quería que su programa de mentoring para talento femenino evolucionara más allá del training tradicional.
La mayoría de los mentores eran perfiles senior que ya habían mentorizado antes. El reto no era enseñarles mentoring desde cero, era darles algo lo bastante fresco e innovador como para que no lo vivieran como otro programa básico de mentoring. Para las mentees buscaban algo super práctico y transformador con IA.
